Felices Fiestas
La Navidad nos invita a bajar el ritmo y a silenciar el ruido externo para escuchar lo que realmente importa.
Es un tiempo de recogimiento, de regreso a lo esencial, de gratitud por lo vivido y de apertura a lo que está naciendo.
El nuevo año no pide prisa.
Pide verdad.
Pide alineación entre lo que sientes,
lo que piensas y lo que eliges vivir.
Que 2026 sea un año de enraizamiento y expansión, de sanación profunda, de elecciones conscientes y de reconexión con tu esencia.
Te deseo una Navidad vivida con alma
y un Año Nuevo caminado con propósito.
Con amor y presencia,
Madalena


Deja un comentario